Abelardo de la Espriella, el abogado ‘outsider’ que obtuvo más de 10 millones de votos en primera vuelta, con su eslogan “Firmes por la patria” —acompañado del saludo militar con la mano en la frente—, con posturas consideradas de ultraderecha, como las críticas a derechos ya reconocidos, entre ellos la adopción igualitaria y el aborto legal. Se dio el lujo de rechazar el apoyo de los partidos tradicionales, a los que relaciona con la corrupción, y se bautizó como el representante de los “nunca”, porque entendió que lo que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia fue hablarles a los “nadies”: a quienes no se sentían representados por los dirigentes tradicionales y a los defraudados de la política.
